Descubierta en 1962 en Namibia, la pietersita es un tipo de calcedonia que muestra un fenómeno llamado "efecto ojo de gato" en el que se observa una franja de brillo en el centro de la piedra, que la hace ver similar al ojo de un gato. Sus interesantes patrones de coloración que combinan azules, rojos, dorados y marrones, la hacen muy llamativa y apta para la joyería, su principal uso.