La augita es un cristal que se considera que recibe su nombre por el geólogo Abraham G. Werner, quien en el siglo XIII la denominaría a partir del término griego auge, que significa “brillo”, en alusión a las superficies lustrosas de esta piedra. Pertenece al grupo de los piroxenos, que corresponde a los minerales responsables de la formación de rocas ígneas, en el cual se encuentran también el hierro y el magnesio.